El edificio


          

    

Conservatorio Professional "Mestre Vert" de Carcaixent.

    C/ Boscá, 3 y 5. Siglo XVIII.

    Edificio de autor desconocido su mecenas fue D. martín Boscá, que plantea una construcción representativa, tanto por su estructura como por su destino como hospital, de los Ideales ilustrados del siglo XVIII; la preocupación social se une al orden riguroso, ausencia de superfluos ornamentos y referencia al lenguaje clásico, la parte del edificio construida en 1735, correspondiente al cuadrante recayente a las calles Joanot Martorell y Boscá, parece corresponder a un proyecto más amplio, pensado para ocupar toda la manzana, con un gran patio central de orden toscano. Articulado en tres alturas manifestadas en la gradación de huecos de fachada, cuyo único énfasis decorativo se centra en la escueta portada de piedra remarcada con balcón corrido. En una fase posterior, hacia 1770, se añadió el cuerpo que va de la puerta principal a la otra esquina, con distribución idéntica de las plantas y que acaban en un pequeño chaflán, innovador para su época, que exhibe la única licencia formal de la fachada: un elegante mirador sobre-montado por hornacina clasicista. A mediados del siglo XIX se construyó lo que fue la última intervención histórica, además de la actual escalera, la capilla en el patio en un cuerpo claramente diferenciado perpendicular a la fachada. Esta ampliación no se integró en el edificio tan perfectamente como la primera, forzando su incrustación en el claustro con total indiferencia hacia este. Funcionó como hospital municipal hasta su rehabilitación para nueve sede del "Conservatori Professional Mestre Vert", siguiendo el proyecto de 1983 del arquitecto José Manuel Sanjuan y finalizado por José Simó Cantos. Para adecuarlo a uso docente el edificio antiguo ha sufrido remodelaciones en su interior, siendo la más relevante la recuperación de la cambra, para lo que se ha construido un corredor interior alrededor del claustro, ganando así el patio una galería más siguiendo el diseño de las primitivas. Ha sido necesaria la construcción de un edificio nuevo para albergar grandes aulas e instalaciones. En la conexión de ambos se ha optado por una solución moderna: un gran muro de cristal que sirve que sirve de espejo a las antiguas construcciones sin ignorarlas, mientras que la potentísima cornisa ha sido pensada para articular y absorver los desniveles existentes entre el claustro y la capilla. Recientemente se ha terminado la parte nueva, dotando al centro de nuevas aulas, sala de profesores, biblioteca, etc. Se ha culminado esta obra con la instalación de un ascensor justo en la unión de ambas construcciones (la antigua y la moderna).

    Bibliografía: "Guía de Arquitectura de la provincia de Valencia" Colegio Territorial de arquitectos de Valencia.